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Quienes gustan de seguir estos temas recordarán cómo en anteriores momentos hemos informado sobre el proceso de reestructuración que vive el sector agroazucarero en la provincia, encaminado a dotar de mayor autonomía a las industrias en el municipio.
Para refrescar, la oficina de la empresa provincial deja de existir, en su lugar se crea una dirección integrada por un grupo de compañeros y subordinada al Grupo Azucarero AZCUBA. Igualmente surgen 10 empresas donde radicaran los centrales que en este caso son Ifraín Alfonso, Carlos Baliño, George Washington, Quintín Banderas, Panchito Gómez Toro, Héctor Rodríguez, Abel Santamaría, Perucho Figueredo, José María Pérez y Heriberto Duquesne.
Este es un proceso que también se relaciona con el fortalecimiento de las bases productivas.
Entre las tareas iniciales estuvo el desarrollo de las asambleas informativas con los trabajadores donde recibieron una explicación sobre la importancia del proceso, por ser este un sector vital para el ingreso de divisas al país.
Señalar que como parte de esas transformaciones se genera un proceso de disponibilidad de la fuerza de trabajo con mayor impacto en la parte estatal del organismo y todos los trabajadores implicados tendrán su reubicación. Aún cuando se promueva el intercambio con otros organismos a fin de buscar una solución, el principio es colocar esa fuerza de trabajo en las nuevas empresas para así fortalecer el sector.
Debo decirles que este proceso marcha de forma gradual con el surgimiento de la nueva entidad, lo cual no ha resultado fácil, más cuando la provincia de Villa Clara atraviesa una situación tan compleja, como la que vive el país, derivada, por un lado, del recrudecimiento del bloqueo norteamericano, y por otro, la presencia de la Covid-19.
En medio de ese escenario se fortalece la empresa estatal socialista, donde el sector azucarero tiene ante si el gran reto de potenciar su protagonismo dentro de la economía provincial y nacional, de ahí la importancia de esas transformaciones.
Desde luego, no significa que todo será resuelto. Proseguirán las escaseces porque no dejará de haber bloqueo, cerco, absurda y sucia política del gobierno norteamericano, como tampoco dejarán de existir algunos remolones, en esos lugares, a quienes habrá que zarandear o “moler”.
Una vez concluido el proceso tampoco nadie descarte la posibilidad de nuevos contratiempos con el combustible o las insuficiencias de recursos materiales y financieros, o de otro tipo, lo cual implica mantener plantificar y controlar bien evitar tome “rumbos no previstos”.
Y, tener presente que el nuevo coronavirus se hará más viejo haciendo daños al estilo de los que ha provocado al traspasar el umbral de centrales y unidades productoras, sin permiso de nadie, para tornar más complicado el panorama de los preparativos para la próxima zafra y la siembra de caña.
Pero, el complejo escenario no debe llevar a perder la calma, la motivación ni el optimismo.