Con marzo inicia el mes de la señal azucarera
Fuente: Ramón Avalos Rodríguez
Fecha: 03/03/2021

Concluyó febrero no con los saldos esperados por los agroazucareros de Villa Clara, al no poder aprovechar todas sus potencialidades dejando sinsabores y, quizás, un poco de disgustos por no alcanzar los resultados planificados, transfiriéndole a marzo una deuda superior a las 23 mil toneladas de crudo.

Con esa herencia inició el  tercer mes del año,  calificado históricamente como el más productivo  y de mayor rendimiento industrial, pero hay que esperar, pues  por lo  sucedido hasta la fecha  los cambios no han sido  muchos.

Por sus características, en marzo la calidad de los jugos debe mejorar y el sector, amén de las dificultades, evalúa el desempeño en cada lugar y convoca a todos los colectivos a, como hace falta, dar una respuesta y elevar el  aprovechamiento laboral y productivo.

Las bajas molidas y no lograr el rendimiento deseado, los puntuales baches con el combustible y  contratiempos subjetivos como problemas de organización, control y disciplina han tenido una cuota de responsabilidad en ese resultado adverso, con saldos inferiores a los anhelados.

Sin olvidar el complejo escenario bajo un brutal  recrudecimiento del bloqueo norteamericano contra Cuba, y una crisis económica y sanitaria provocada por la Covid 19, que no han impedido hacer azúcar.

En medio de todas esas razones, la zafra en Villa Clara entra en el período óptimo, por lo que resulta imprescindible trabajar en dos vertientes que pudieran ser determinantes en las aspiraciones de llegar a la meta productiva final: estabilizar la molida y levantar el rendimiento industrial, indicadores con inestabilidad a lo largo de la contienda.

Desde hora se impone entonces adoptar pronta acción para evitar extender el calendario mas allá de la fecha planificada para evitar  el periodo lluvioso después de mayo.

Entonces, esperemos que marzo sea el mes que ilumine el camino dulce para los agroazucareros, con  molidas altas  y estables, que sigue siendo el talón de Aquiles de la zafra en Villa Clara.