Conmemoración del 131 Aniversario de la muerte de Álvaro Reynoso
Fuente: Yilena Fernández Mulet
Fecha: 08/08/2019

El próximo 11 de agosto, estaremos conmemorando el 131 Aniversario de la muerte de Álvaro Reynoso, el 11 de agosto de 1888. Nació en Alquízar, pueblo actual del mismo nombre, perteneciente a la Provincia La Habana, Cuba, el 4 de noviembre de 1829, y falleció en La Habana, Cuba.

Científico cubano, se destacó en las ramas de la química, fisiólogía, agrónomía y la tecnólogía industrial. Se le considera El Padre de la Agricultura Científica Cubana. Su obra cumbre fue "Ensayo sobre el cultivo de la Caña de Azúcar". Colaboró estrechamente con Ramón de la Sagra en la colecta de plantas, entre 1831 y 1835, cuando éste ocupaba la dirección del Jardín Botánico de La Habana y de la Institución Agrónoma. De acuerdo a los méritos alcanzados con su cooperación, recibió el título de corresponsal del Jardín Botánico en 1832. Por su parte, Álvaro José plantó en 1826 una notable cantidad de árboles del Castaño de Malabar, en tierras de uno de sus cafetales. Se le considera "Padre de la Agricultura Científica Cubana". Como estudiante de ciencia y medicina en Francia, realizó investigaciones químicas de carácter fundamental, como la dedicada al éter que sirvió de tema definitivo para su tesis doctoral en ciencias, y también en química fisiológica humana, las cuales fueron publicadas entre 1849 y 1856, en prestigiosas revistas científicas de esa nación europea. Su orientación hacia la química fisiológica se aprecia en su estudio sobre la diabetes mellitus, el cual resultó novedoso para la época; a esa misma vertiente correspondió su trabajo sobre la acción del Curare, veneno utilizado por los indios sudamericanos.

Realizó estudios en Europa, y allí recibió elogios y premios por sus aportes a la ciencia. En 1858, después de once años de ausencia, regresó a La Habana y se dedicó por entero a la agronomía, especialmente a los temas del cultivo de la caña de azúcar, terreno en el cual hizo sus más trascendentales aportes. Su obra cumbre, “Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar”, se tradujo a varios idiomas y es considerada la principal obra escrita sobre esta gramínea.