El plantón del futuro azucarero
Fuente: Luis Machado Ordetx
Fecha: 09/15/2020

La siembra de caña, garantía para disponer en venideras zafras de mayores volúmenes de materia prima, no transita en Villa Clara por buenos rumbos durante la campaña de frío. Tampoco en la primavera se obtuvieron las cifras esperadas y apenas la plantación llegó a las 8004.4 hectáreas, con lo cual en ese período los agrícolas alcanzaron un 71 % de cumplimiento. No obstante, hubo positivos acumulados para los productores de «Heriberto Duquesne» (Remedios) y «Carlos Baliño» (Santo Domingo), únicas entidades que entonces rebasaron sus metas.

La tracción animal, no solo ahorra combustible en el alistamiento de los campos, también contribuye a la descompactación de los suelos. 

En la etapa invernal se incluyen unas 9700 hectáreas, monto que permitirá, de acuerdo con el ajuste de siembra, que la provincia logre antes de diciembre las 17 704,5 ha asignadas para el fomento perspectivo.

A pesar de los esfuerzos de cosecheros y movilizaciones de trabajadores del sector, las limitaciones con recursos materiales —combustibles y alistamiento de la maquinaria, en lo fundamental—, así como la sequía en un momento o las excesivas lluvias en otro, imponen las mayores tensiones.

La siembra, según con el volumen anual ajustado, llegó en la actualidad a un 69 % en un período caracterizado por estrictas medidas higiénico-sanitarias en el enfrentamiento al SARS-CoV-2, que obliga a trazar estrategias mensuales para descontar las deudas acumuladas, dijo Amado Cordero López, director de la Unidad de Atención a Productores en la Delegación Provincial del grupo estatal azucarero Azcuba.

En los primeros cuatro meses, contemplados en la primavera —con cierre en junio—, el fomento cañero en «Abel Santamaría» y «Perucho Figueredo» (ambos en Encruicijada), y «José María Pérez», en Camajuaní, se afectó por falta de suministro de agua proveniente del sistema hidráulico Minerva-Pavón.

El cultivo también reclama atenciones sistemáticas para elevar los rendimientos. 

La humedad en los suelos también fue una limitante en julio y agosto, y ahora las lluvias de los últimos 15 días retrasan los ritmos de siembra en un territorio que reclama metas superiores por año y el incremento de los rendimientos agrícolas para satisfacer los encargos azucareros, puntualizó el especialista.

Del compromiso acumulado, solamente los cosecheros de «José María Pérez» y «Heriberto Duquesne», con 85 y 80 %, respectivamente, marchan a la vanguardia en la plantación; mientras «George Washington» (Santo Domingo), con un 48 %, computa los peores registros, añadió Cordero López.  

El empleo eficiente de la maquinaria y su combinación con la tracción animal en el acondicionamiento de los suelos, y acortar por mes los atrasos en el programa de siembra de la gramínea, constituyen objetivos primordiales del sector para contrarrestar el decrecimiento de la producción de caña en un territorio que, por esencia y calidad, tiene en el azúcar y sus derivados un sólido baluarte económico.