Fructífero intercambio de cooperativas con menos de 33 toneladas de caña por hectárea.
Fuente: Ramón Avalos Rodríguez
Fecha: 12/17/2019
Un fructífero intercambio caracterizó el desarrollo del encuentro con UBPC y CPA con menos de 33 toneladas de caña por hectáreas pertenecientes a Villa Clara y Cienfuegos, con sede en la unidad de atención a productores Héctor Rodríguez, en Sitiecito, municipio de Sagüa la Grande. En esta situación hay 14 unidades, entre UBPC y CPA, en la provincia, mientras el sector cienfueguero suma ocho. Fueron invitados otros presidentes de esas organizaciones productivas para conocer de sus experiencias y brindar su contribución. Todos coincidieron en revertir esa situación para el próximo año, según trascendió en el encuentro donde se realizaron aleccionadoras explicaciones de presidentes de cooperativas que marchan en el pelotón de avanzada, con el denominador común de alto sentido de pertenencia y muchos años entre surcos, maquinaria y de luchar contra lo imposible. El encuentro, que presidió Sergio Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido, acompañado por Sergio Guillen, director del Instituto Nacional de Investigación de la Caña de Azúcar (INICA), Roberto Benítez y Tomas Aquino, por la dirección del Grupo AZCUBA, Limbano Motejo, de la ANAP Nacional y Juan Ignacio Quintana, del secretariado nacional del sindicato del sector, sirvió para reconocer a un grupo de unidades que en procesos anteriores estuvieron en similar situación y ahora exhiben con creces rendimiento superiores. Decir que hubo una primera jornada de recorrido por las unidades productoras de ese lugar para apreciar como unas andan muy bien mientras otras avanzan con muchos tropiezos en el cultivo de la caña. Como bien trascendió los resultados que exhiben un grupo de cooperativas, como por ejemplo las CPA Bernardo Díaz, la Sabino Pupo o Carlos Conquero, no obedece a una obra mágica, sino a los beneficios que reciben las plantaciones, la calidad de la siembra, la composición varietal y de no atrasar las labores que deben hacerse tras el corte. Y cierto que el clima influye, pero esa adversidad, allí la enfrentan con inteligencia y un óptimo aprovechamiento de los recursos e insumos disponibles, fertilizantes, un cuidado sistemático y llevar a lo mínimo las pérdidas durante la cosecha y el trasiego hacia la industria.