La zafra azucarera a la vista
Fuente: Juan Farrell Villa
Fecha: 11/26/2020

Cuando  a finales de mayo de 2020 la dirección  de la Empresa azucarera anunciaba la paralización definitiva de la zafra señalaba los bajos rendimientos agroindustriales como la causa fundamental provocada por las lluvias.

Así, Granma de nuevo incumplía el plan de azúcar, no obstante quedarle 100 mil toneladas de caña por moler y la disposición de sellar  sus compromisos con el Grupo Empresarial de Azcuba.

Más, no solo bajó cuantitativamente  ese  indicador; otros resultaron los problemas que afectaron la campaña anterior como fueron el alto tiempo perdido en el proceso fabril, principalmente por roturas, el insuficiente aprovechamiento del rendimiento potencial de la caña junto al incumplimiento en el corte manual y mecanizado durante el horario  de la mañana.

Incidió la quema excesiva  en los cañaverales que redujo  en volúmenes considerables la producción y calidad del crudo, denotando falta de control, vigilancia y exigencia por parte de quienes tenían la responsabilidad de que este daño no ocurriera en varias unidades empresariales de  base de atención a productores.

Mientras, aun cuando los limitados recursos de combustibles, insumos y financiamiento para las reparaciones y otras actividades obstaculizan el desarrollo de la agroindustria, la zafra 2020-2021 está por comenzar en la provincia de Granma.

Otra vez las precipitaciones, en esta oportunidad de la tormenta tropical Eta, retrasan  la arrancada del Enidio Díaz Machado que cuenta con el aval de las pruebas realizadas  y ser el caballo de batalla en los últimos años.

La molida espera por una mejor situación en cuanto al nivel de humedad y maduración de la gramínea en las áreas en Campechuela, Río Cauto y Bartolomé Masó, de las que los industriales  recibirán la materia prima; al igual que el central Arquímides Colina, de Bayamo, el segundo que entrará en acción.

Para los azucareros tiene que convertirse en prioridad el alcanzar  una elevada disciplina tecnológica y organización  en la cosecha, aprovechar las capacidades de los ingenios y los parámetros de eficiencia, entre otros objetivos.

Asimismo, desde los inicios  para la entidad y organismos políticos y sindicales  les resultará esencial  la atención  a los trabajadores e incentivarlos en sus compromisos para conseguir los propósitos productivos en esta área clave de la  Estrategia económica-social del país en medio  de las complejas circunstancias provocadas por la COVID-19 y el recrudecido bloqueo estadounidense.

Cumplir el plan de azúcar, viene siendo  una tarea difícil para los granmenses, lo intentaron sin éxito  durante nueve años y ahora con redoblado empeño tendrán  que hacer  hasta lo imposible para lograrlo.