
Alain, innovador azucarero del Uruguay.
La Empresa Agroindustrial Azucarera Uruguay, empotrada en el centro del municipio de Jatibonico, Sancti Spìritus, con obreros, mecánicos, especialistas y colectivos que dejan siempre una huella en el quehacer del sector azucarero.

Para quienes han laborado allí, entre válvulas humeantes, calderas y filtros, la magia del ingenio se aquilata por los turnos que pasan frente a las máquinas.
El Taller de Maquinado siempre ha sido un área imprescindible en el central Uruguay. Según referencias fundacionales, el taller de maquinado nació antes que la industria azucarera, creada a inicios del siglo pasado; fue allí donde se elaboraron y moldearon muchos de los componentes tecnológicos que dieron vida a la fábrica.
En la actualidad, esta área es una de las bujías laborales que hace posible la sostenibilidad financiera del ingenio y su colectivo, con el protagonismo actual de esa calificada fuerza operaria desborda la majestuosidad de las máquinas, porque ha surgido allí un nivel de creatividad capaz de acometer trabajos y soluciones —algunas inéditas—, de alto valor e impacto, al punto de que el taller se ha vuelto un tándem de la inventiva y la creación.

En el Taller de Maquinado de la Empresa Agroindustrial Azucarera Uruguay, sobresale un nombre a quien muchas personas buscan, se trata de Alain Santos Lorenzo, mecánico de Taller y por donde han pasado diversos trabajos importantes del coloso, como la recuperación del reductor del tándem checo.
Hasta el taller de maquinado han llegado a solicitar servicios la fábrica de cemento Siguaney, empresas espirituanas, instalaciones de los sectores de Salud y Acueducto, así como centrales de otras provincias
Alain, siempre innovando y con participación activa en los Fórum de Ciencia técnica, siendo reconocido por cada aporte así como la entrega de sus conocimientos y resultados a otras provincias del país.
En Matanzas las Empresas Agroindustriales Azucarera René Fraga y Mario Muñoz han aplicado sus resultados innovadores.
Alain Santos lleva más de tres décadas en su labor, es muy querido y admirado por el colectivo de trabajadores. Azucarero comprometido y con sentido de pertenencia a su sector.